Twist and shot » Rock and smoke

10 agosto 2016

Rock and smoke

VictorAbrantes

Listen while you look…

Con relativa frecuencia me suceden cosas que cuando las cuento mis amigos me dicen “eso parece un relato de los de tu blog”. Y me siento tentada de escribirlas tal cual. Pero no. Porque esto es un espacio para la ficción, aunque he comprobado que la realidad en muchas ocasiones la supera.

Toda la vida me han pasado, no sé por qué, anécdotas medio irreales, difíciles de creer incluso para mí misma. También he hecho a veces el ridículo en público, lo que para una tímida aguda es el colmo de los colmos. ¿No os ha pasado que alguien en concreto, una misma persona, os pilla siempre en situaciones ridículas, sin que estas situaciones se den en vuestra vida con mucha asiduidad? A mí sí.

Tengo un nuevo vecino, el hombre más interesante del edificio, el único interesante seguramente, que en los últimos días me ha encontrado:

a) Saltando una valla altísima en la que había un cartel de prohibido pasar.
b) Empujando un coche que no quería arrancar.
c) Practicando yoga junto a la piscina, creyendo estar sola.
d) Cantando a grito pelado con las ventanillas bajadas del coche en el garaje, también creyendo estar sola.
e) Parada en la calle en mitad de la noche mirando a la luna.

Sí, todas las anteriores sentencias son ciertas y no son las únicas.

Lo más curioso es que a él todo esto le parece de lo más normal. Al menos actúa como si se lo pareciera. Siempre aparece de forma silenciosa, me sonríe con una especie de complicidad que no logro descifrar del todo, hace un pequeño gesto de saludo con la cabeza y sigue su camino. Creo que piensa que estoy un poco loca, pero que no le parece mal, aunque ya digo que no estoy segura de qué pasa por su mente.

También me ha visto en circunstancias más cotidianas. No sé, comprando el pan o haciendo unos largos. En estos casos yo intento parecer súper natural, para compensar y consigo el efecto contrario, tirando al suelo las monedas del cambio en la panadería o chocándome con el bordillo de la piscina. Él sonríe y como siempre, desaparece.

El otro día por primera vez hablamos. Me contó que era músico y que sabía que me gustaba la música porque me había oído cantar varias veces al aparcar el coche y desde la ventana, cuando ambos las tenemos abiertas. Ay, madre, pensé yo. Ya la he liado otra vez.

Esperando cualquier cosa y sabiendo que no ocurriría nada de lo que pensara, sino todo lo contrario, me propuse relajarme y escuchar. Quería invitarme a su próximo concierto, que tendría lugar ese fin de semana en una pequeña sala del centro de la ciudad. Sí, claro, asistiría encantada.

La noche de ese sábado de verano se presentaba emocionante por momentos, un cosquilleo difuso me lo indicaba en el estómago mientras me dirigía al local. Entré y volví a salir, creyendo haberme equivocado, porque era la hora programada y el sitio estaba abierto, pero vacío. Comprobé que la dirección era correcta y de nuevo entré. De la nada apareció él sobre el escenario con un aspecto totalmente desconocido para mí. Sombrero, pañuelo largo, chaqueta negra…

No sé cuánto tiempo pasé escuchando sus canciones magnéticas, con letras basadas en situaciones que yo reconocía perfectamente porque las había protagonizado y música que se acoplaba a ellas como un guante de goma. Empecé a montarme mi película. Aquella iba a ser mi noche, no había ninguna duda. Sería el principio de algo, lo contaría y nadie me creería, me dirían que era una de mis historias para el blog, pero yo sabría que había ocurrido en realidad. Sin embargo el concierto terminó, las luces del local se encendieron. Y el músico se hizo humo.

Foto y ©: Víctor Abrantes


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6 Comentarios

  • 1. Pau Ro  |  11 agosto 2016 - 08:42

    A mí también me han pasado bastantes anécdotas y situaciones que cuando las cuento la gente me mira incrédula, hasta que me pasa otra historia aún más inverosímil que la anterior y la viven conmigo. Porque es realidad pero si fuera ficción te podría dar material para más de un post.

  • 2. sandrawriting  |  11 agosto 2016 - 12:04

    La verdad es que es chulo que te pasen cosas raras, siempre abiertas a las sorpresas, igual por eso nos llegan. Si alguna vez te animas a compartir ese “material”, ya sabes 😉 ¡Un abrazo!

  • 3. Cian  |  11 agosto 2016 - 18:02

    Espero y continúa la historia, y sepamos más de tu vecino y el misterio que lo envuelve. Dulce post.

  • 4. sandrawriting  |  12 agosto 2016 - 10:47

    Muchas gracias, Cian 🙂

  • 5. consulente d immagine  |  13 agosto 2016 - 20:21

    Love the post and the article.
    Very isnpirational.
    Thanks for sharing.
    Consulenza d’immagine
    cheers

  • 6. sandrawriting  |  17 agosto 2016 - 12:17

    Thanks! 🙂

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