Twist and shot » Mujeres como árboles

30 noviembre 2015

Mujeres como árboles

andrea portilla

Listen while you look…

Ruth Krauss fue una autora norteamericana de cuentos infantiles. Nació a principios del siglo pasado en Baltimore, ciudad siempre en ebullición. Y escribió que todos deberíamos sentarnos en silencio junto a un pequeño riachuelo y escuchar.

Sin conocer de nada a Ruth Krauss eso es exactamente lo que hace Marga cada vez que la ciudad se le viene encima, lo que sucede a menudo. El tráfico, el ruido, la polución la engulle en su día a día, hasta que en algún momento se da cuenta de que hace mucho tiempo que no escucha el silencio; y de que lo necesita.

Entonces coge su viejo coche, enfila hacia la autopista, toma el desvío de una carretera secundaria que le lleva al pueblo de su infancia y cuando circula por ella ya se transforma, vuelve a reconocerse en la niña que fue, la que era feliz cogiendo moras, respirando el aroma de las jaras y viendo a los caballos sacudir sus crines en el campo.

Su lugar favorito es el interior de un viejo tubo de granito. Sí, así como suena. A las afueras de su pueblo había décadas atrás varias canteras. Ya no se extraen minerales de ellas, pero sigue encontrándose alguna que otra pieza de granito por ahí, en medio de la nada. Es extraño y reconfortante al mismo tiempo sentarse en el interior de ese tubo octogonal y contemplar el paisaje.

Hoy, desde ese lugar, escuchando el silencio, piensa por primera vez que allí ha tomado las decisiones más importantes de su vida. Allí tuvo claro que escogería la carrera que quería, aun suponiéndole aquello un enfado monumental de su padre; supo también que le daría una oportunidad a un chico que la llamaba insistentemente por teléfono con las excusas más peregrinas; y que diría no a un trabajo que pintaba muy bien pero que por algún motivo le daba mala espina…

Esta mañana fría, con el invierno a las puertas, se ha dirigido hasta allí por la necesidad imperiosa de alejarse del estrés de la capital, sí. Pero también para llegar al lugar que más se parece a lo que ella precisa, un refugio. No sólo físico, que también, sino íntimo, sentimental. En los últimos meses ha ido enlazando una relación tras otra, todas acababan mal y entonces ella volvía a intentarlo con el siguiente hombre que aparecía en su vida, convencida de que sí, de que esta vez todo iba a ir bien. No ha sido así; y todo aquel que pasa por su corazón deja huella en él, una huella acumulativa y dolorosa que trata de ignorar manteniéndose ocupada, pero que sigue ahí, muy grande y profunda, indeleble, ahogándola cada vez más. Ella no sabe olvidar.

Observa los árboles sin hojas. Son tan bonitos en primavera, cuando rebosan vida. Ahora sólo esperan; pero no transmiten tristeza. Es una locura, mas parece que supieran que llegará marzo y que entonces volverán a lucir esplendorosos. Marga imagina que ella también es un árbol de hoja caduca. Ahora es prácticamente invierno y debe asumirlo; no sólo asumirlo, sino sentirse bien sin hojas, en soledad, dejando a la vista sus cicatrices, esas ramas secas llenas de nudos. Si sabe aceptar esa soledad, encontrarse a gusto en ella y aprovecharla para conocerse mejor, estará lista para la llegada del 21 de marzo. Sentada en su refugio especial ha tomado otra decisión importante: no habrá muchos más nombres grabados a navaja en el tronco que es su cuerpo, no abrazará ni se dejará abrazar por nadie a la primera de cambio, no expondrá su alma para que se la rompan, va a cuidar de ella. Y lo hará tranquila y confiada, porque si hay algo seguro, ahora lo sabe, es que la primavera siempre llega.

Foto y ©: Andrèa Portilla


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Deja un comentario

Requerido

Requerido, (permanecerá oculto)


+ 4 = trece

Hearst España S.L. (en adelante, Hearst España) como responsable del tratamiento utilizará los datos personales que nos facilites a través de este formulario para que puedas comentar en el blog y para cumplir con los requisitos legales aplicables, según se detalla en nuestro Aviso de privacidad.
Tus datos serán almacenados por el plazo legalmente previsto para este tipo de servicios. Si tienes cualquier consulta o duda, puedes hacerlo en cualquier momento enviando un mensaje de correo electrónico a privacy@hearst.es


Subscríbete a los comentarios vía RSS