Twist and shot » Nada espacial

25 noviembre 2014

Nada espacial

nadaespacial

Listen while you look…

Hace más de un año escribí en este blog que llevaba tiempo teniendo ganas de fumar. Sigo igual. No he fumado nunca, más que nada porque sé que si empezara no podría dejarlo; sin embargo hay momentos en los que pienso que fumarme un pitillo me vendría tan bien… Debe de ser algo así como tener nostalgia de algo que nunca sucedió o agradecer las palabras que no te dijeron.

Es raro, sí, pero reconoced que este tipo de cosas pasan. Yo me veo a mí misma sola en mi casa, escuchando un disco que me gusta y mirando por la ventana mientras fuera llueve y pienso lo bueno que sería encender un cigarrillo, acercarlo a mis labios y aspirarlo despacio, profundamente. Un pequeño gran lujo, una sencilla gozada. Después pienso en lo malo que es el tabaco y se me pasa un poco… pero sólo un poco, sé que las ganas volverán.

Me gustan las fotos en las que la gente fuma. Todo esto está muy mal visto, lo sé, espero que no os enfadéis mucho, no intento hacer apología del tabaco ni nada por el estilo, ya digo que no soy fumadora y sé que es fatal para la salud. Simplemente esto es un blog personal y aquí vuelco mis pensamientos y mis historias.

Bueno, a lo que iba, me da buenas sensaciones ver fotografías en las que la gente fuma. Porque parece que hacerlo los relaja, disfrutan de un momento tranquilo y además la gente cuando fuma por lo general sale guapa, fumar, como leer, es sexy.

Patricia no piensa como yo. Ella sencillamente fuma por inercia y por necesidad. El pitillo es una prolongación de sus dedos. Empezó a aficionarse para seguir la corriente a un novio suyo. Hacía todo tipo de cosas por él, para impresionarle, para resultarle más interesante, mientras que él ni se inmutaba. Llegó a tatuarse el logo de la Nasa en la muñeca porque al tipo le gustaba el espacio y quería ser astronauta. A día de hoy él tiene cero horas de vuelo y no ha pisado ninguna Facultad de Ingeniería y ella se inventa historias sobre la marcha cuando alguien le pregunta a qué se debe el tatuaje.

Cuando Patricia se dio cuenta de que tratando de hacerse grande a ojos de su novio ella se sentía cada vez más pequeña supo que aquello se había terminado. Se despidió de él, encendió un cigarro, miró su tatuaje ya sin significado y se prometió algo a sí misma: no volvería a enamorarse de alguien que no tuviera algo espacial. No algo especial, eso es muy fácil, mucha gente tiene algo especial, algo que podría gustarnos, a primera vista o con el tiempo. Pero ella había sufrido mucho con el aspirante a astronauta y no quería que se repitiera la historia, así que buscaba algo espacial, fuera del alcance del común de los mortales, buscaba el amor total, confiando en que existiera.

Es inteligente, guapa, cariñosa y por todo ello ha tenido muchísimos pretendientes. Gente de lo más interesante, con gustos comunes, que le hacían reír y pasárselo bien. Pero ni se planteba ir más allá, no eran nada espaciales. Se fumaba un cigarro o dos con ellos, charlaba un rato y no les daba el teléfono cuando se lo pedían. Para qué una segunda cita, para qué perder un tiempo precioso cuando ella sabía de antemano que no había nada que hacer… Así han pasado los años y Patricia sigue buscando sin tregua a su hombre espacial.

La otra tarde Rafa, un amigo mío de toda la vida, la vio en una pequeña terraza de Londres y le hizo una foto. Estaba muy guapa, desprendía personalidad con sus botas negras, su pelo rubio y su cigarrillo entre los dedos. También estaba sola. Mi amigo se ofreció a invitarle a una pinta, ella aceptó y le contó su historia. Al terminar le dijo que aquel era su último cigarro. Lo apuró saboreándolo al máximo y lo apagó despacio, como si estuviera siguiendo alguna especie de ritual. Le dio las gracias a Rafa por haberla escuchado, era la primera vez que reflexionaba en voz alta, se levantó y se fue. Mientras se alejaba, mi amigo tuvo la certeza de que Patricia seguiría sola por poco tiempo. Iba a dejar de buscar a su chico espacial. Y entonces, seguramente aparecería.

Foto y ©: Rafael Zurita


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20 Comentarios

  • 1. Jes  |  25 noviembre 2014 - 11:31

    Me encanta!!!como siempre hay alguna cosa de la historia en la que te sientes reflejada!!

  • 2. sandrawriting  |  25 noviembre 2014 - 16:43

    ¡Muchas gracias, Jes! : )

  • 3. marta  |  25 noviembre 2014 - 12:18

    Hola! me ha encantado tu post, lo que voy a decir es politicamente incorrecto pero sabes que? tienes razón! describias esa situación de imaginarte en casa con música en un día de lluvia y fumando un cigarrillo me he visto a mi misma, y ya te corroboro que si es un placer, cuando se fuma muy poquito y siendo consciente de ello, no fumar por fumar, y reconozco la diferencia por que he conocido las dos situaciones.

    Para mi es como cuando después de una gran comilona sacan unos bombones.

    un abrazo

  • 4. sandrawriting  |  25 noviembre 2014 - 16:41

    Lo de los bombones sí lo he vivido, así que me hago una idea ; ) Opino que hay que ser básicamente uno mismo. Y si se es políticamente incorrecto, pues qué le vamos a hacer… Un abrazo, Marta.

  • 5. El Vestidor de Lena  |  25 noviembre 2014 - 17:45

    Me ha encantado la historia, me he visto reflejada (aunque no fumo, jejeje)

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  • 6. sandrawriting  |  25 noviembre 2014 - 23:24

    Y muy bien que haces en no fumar. ¡Mil gracias! : )

  • 7. Leyre Santonja  |  25 noviembre 2014 - 22:14

    Tus post y un cigarrillo, con esa música de fondo, eso sí es una buena combinación.

    Me encnata, como siempre 😉

  • 8. sandrawriting  |  25 noviembre 2014 - 23:24

    Un millón de gracias, Leyre! 😉

  • 9. Maria  |  25 noviembre 2014 - 23:29

    Me pasa lo mismo con el tabaco, no fumo, ni me apetece, pero en ocasiones saco mi cigarro imaginario e incluso a veces hasta lo golpeo en su cajetilla… un chico espacial, me gusta!!

  • 10. sandrawriting  |  26 noviembre 2014 - 11:20

    Jaja! Lo de golpearlo en la cajetilla ya es de nota, María, te entiendo perfectamente : ) ¡Gracias!

  • 11. Aran  |  26 noviembre 2014 - 09:38

    Me ha gustado mucho el relato…. y quiero dejar de fumarrrrr
    El paquete que tengo ahora deseo que sea el último, por dios! Ay, es que me gustaaa!

  • 12. sandrawriting  |  26 noviembre 2014 - 11:22

    Mil gracias, Aran. ¡Muchísimo ánimo, seguro que lo consigues!

  • 13. Reflejos de Moda  |  26 noviembre 2014 - 16:26

    Me encanta el post! No te pierdas nuestras novedades 😉 http://reflejosdemoda.com/alhambra-1925-arte-por-descubir/

  • 14. sandrawriting  |  27 noviembre 2014 - 13:30

    ¡Muchas gracias! ; )

  • 15. Martina  |  1 diciembre 2014 - 21:36

    Te entiendo perfectamente en lo del tabaco. Yo fumaba (no demasiado) y lo hacía por esa sensación que tú te imaginas…al final como no me sentaba del todo bien, decidí dejarlo y ‘lo conseguí’. Lo conseguí a medias, te explico, hay días de lluvia, con un buen libro, buena música, me cojo un Vogue (de los finitos) y vuelvo a sentirlo como un placer. Con suerte, sólo lo veo como un placer en esos momentos concretos… porque luego por la calle o cuando estoy con gente que fuma mucha, me molesta el olor bastante 😉 Así de raritas somos. Yo como la chica de la foto, también está en la búsqueda de lo espacial, a ver si hay suerte 🙂

  • 16. sandrawriting  |  2 diciembre 2014 - 10:40

    Así de raritas somos, Martina, toda la razón ; ) ¡Suerte en tu búsqueda!

  • 17. Caro  |  2 diciembre 2014 - 09:17

    Me ha encantado el post!! Precioso es poco. Espero que sigas mucho, mucho tiempo con este magnífico blog. Un beso!!

  • 18. sandrawriting  |  2 diciembre 2014 - 10:40

    ¡Qué bien, Caro, muchas gracias! Aquí espero seguir, no quiero marcharme a ningún sitio ; ) ¡Un beso!

  • 19. E  |  3 diciembre 2014 - 03:30

    Magnífico relato. La verdad es que hacía tiempo que no leía algo que me gustase tanto. Mucha gente escribe relatos sobre amor pero parece que la mayoría estén cortados por el mismo patrón sensiblero y aburrido. Tú tienes originalidad.
    Me he sentido completamente identificada con tu historia. Yo algunas veces también añoro fumar, y eso que odio el humo del tabaco, es una sensación rara, pero estoy de acuerdo con lo que dices. Por otro lado, no hay mejor palabra que la de “espacial” para describir lo que muchas andamos buscando (o lo que esperamos encontrar algún dia), sin darnos cuenta de que quizá el fallo esté en nosotras mismas (por malas experiencias pasadas) al no dar siquiera una oportunidad a lo especial de convertirse en lo espacial. Porque lo espacial no es algo que se encuentre en el exterior (qué paradójico) sino en lo que acabamos sintiendo hacia la otra persona. No podía evitar acordarme mientras te leía del Space Oddity de Bowie. Quizá, como el mayor Tom, esté perdida en un universo, en uno lleno de dudas, donde lo terrenal, lo especial, se ha quedado lejos.
    Saludos:)

  • 20. sandrawriting  |  8 diciembre 2014 - 22:28

    Precioso tu comentario, E. Muy interesante tu reflexión, aunque yo no lo llamaría “fallo”. Lo especial y lo espacial muy probablemente esté dentro de una misma, como dices, y sospecho que unas pueden controlarlo más que otras. Ground control to Major Tom ; ) Saludos de vuelta ¡y mil gracias!

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